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Retrato de La Señora Doña María Thadea Gonzáles Manrique del Frago Bonis, Natural del puerto de santa María, Ilustrísima Marquesa de San Jorge de Bogotá. Óleo sobre tela. Autor: Joaquín Gutiérrez. Fecha: 1775. Museo de Arte Colonial

La marquesa de San Jorge nació en la ciudad de Puerto de Santa María, provincia de Cádiz, el 9 de diciembre de 1736. Es precisamente por esta época cuando comenzó a implementarse el régimen virreinal borbónico en Santafé de Bogotá. Su ciudad natal había sido recientemente incorporada (1729) a la corona borbónica. Esto nos hace pensar que tanto en España como en Nueva Granada, Tadea González se encontraba en un medio inmerso en el proceso de incorporación no solo de las políticas sino también de la cultura borbónica. Se sabe que la marquesa era hija de Doña Rosa del Frago y Bonis y del presidente de la Real Audiencia, Francisco González Manrique, oriundo de Nájera, y quien había sido antes capitán del regimiento de Córdoba y castellano (encargado del castillo) en el castillo de San Luis de Bocachica en Cartagena de Indias. El padre de la marquesa ocupaba el cargo de Presidente de la Real Audiencia en 1740 cuando se levantó la suspensión del virreinato de Nueva Granada y se nombró a Sebastián de Eslava como nuevo virrey. Al morir en 1747, Francisco González se había casado por segunda vez y, radicado en Santafé, se dedicaba al comercio de tabaco. Se dice que a la muerte de Francisco González la situación económica de la familia no era muy buena y que Jorge Lozano proporcionó la dote de la novia al contraer matrimonio, sin la aprobación de los Lozano, en la capilla de indios de El Novillero. El yerno además concedió las tierras de Támara y Morcote, en el Casanare, a la familia de la novia para que sus parientes la administraran. El cuadro fechado en 1775 y el segundo matrimonio de Jorge Lozano con Magdalena Cabrera en 1778 sugieren una muerte temprana, después de haber dado a luz nueve hijos, entre ellos, Jorge Tadeo Lozano.

El retrato de la Marquesa de San Jorge forma un díptico con el retrato del Marqués de San Jorge, serie que el mismo Marqués encargó a Joaquín Gutiérrez. Es difícil establecer si los brazos de la dama reposan tranquilamente sobre el cojín y el regazo o si permanecen suspendidos en una tensión perpetua, las mangas del vestido y los encajes imitan la ley de la gravedad y aunque la dama se encuentra sentada sobre una silla, parece que el pintor ha captado un movimiento repentino. Esta dificultad para establecer una lógica coherente según criterios de una pintura "académica" es una característica que identifica el oficio de la pintura a mediados del siglo XVIII en Nueva Granada. El cuerpo de la marquesa toma posición, el artista ha tratado de conciliar ese gesto siguiendo las reglas del retrato de corte europeo. En la relación entre el pintor que sigue las reglas de la composición y la marquesa que se acoge a los principios del comportamiento de una dama se encuentra el rasgo social del que da cuenta esta pintura y la función para la cual ha sido realizada: exhibir el status no sólo de una persona sino del círculo social al que pertenece, en este caso, la élite criolla neogranadina a la que la procedencia peninsular de la marquesa confiere el más alto status en el imaginario colonial. La artificialidad del conjunto no representa obstáculo alguno para que el retrato logre cumplir claramente la función de los elementos que lo componen. Exhibir el escudo de armas, el lujo que adorna un cuerpo femenino a través del peinado, el vestuario, los colores, las texturas y el brillo del metal dorado y de las esmeraldas, asociados a los objetos religiosos, y la cartela que aclara su origen de casta, la marquesa era española de nacimiento, y su título nobiliario, además de demostrar el buen gusto, permitía a las familias de la élite neogranadina afirmar no solo la nobleza sino también la virtud, considerada esencial en el ideal de la mujer.

Insignias de una marquesa neogranadina: un escudo de armas, un peinado alto, una cruz de esmeraldas, un vestido francés, dos relojes, dos pulseras y un abanico, una cartela, un lugar emblemático, unos símbolos: los colores, los materiales, los gestos, un pintor responsable

Mujeres famosas de la época:

María Luisa Gabriela de Saboya: http://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Luisa_Gabriela_de_Saboya
Cristina de Suecia: http://es.wikipedia.org/wiki/Cristina_de_Suecia
Princesa de los Ursinos: http://es.wikipedia.org/wiki/Princesa_de_los_Ursinos
Isabel de Farnesio: http://es.wikipedia.org/wiki/Isabel_de_Farnesio