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Reynando la Magestad Catolica de Señor Don Carlos III. / El Ylustrisimo y Excelentíssimo Señor Don Antonio Caballero y Góngora, Gran Cruz de la Real y distinguida Orden de Carlos III. Digníssimo Arzobispo de Santa Fe de Bogota, Virrey Governador y Capitan General deste Nuevo Reino de Granada de cuyos empleos con la Presidencia de su Real Audiencia tomó posecion en 15 de Junio de 1782 por Fallesimiento del Excelentissimo Señor Don Juan de Torrezar Dias Pimienta, y en virtud de los particulares y distinguidos Méritos que contraxo en la Pacificacion del Socorro y demás Provincias se sirvio Su Majestad con fecha de 15 de abril de 1783 concederle la Propiedad de dichos empleos por el tiempo de su Voluntad. Óleo atribuido a Pablo Antonio García (1744-1814), pintor de cámara del arzobispo-virrey. sin fecha (posterior a 1783). Museo de Arte Colonial.

Vestido de arzobispo, tiene en la mano derecha el bastón de mando, la izquierda suspendida sobre la mesa en que se encuentran tres mitras sosteniendo los guantes. de la cinta al cuello cuelga la "Gran cruz de la Real y distinguida orden de Carlos III" concedida por éste el 5 de marzo de 1783. En los ángulos superiores se hallan escritas las palabras 'VIRTUD' y 'MERITO', y en los inferiores 'CARIDAD' y 'AFABILIDAD'

Biografía del pintor http://www.lablaa.org/blaavirtual/todaslasartes/diccioart/diccioart10b.htm


Por Oscar Romero

RETRATO DE PODER

En tiempos del Antiguo Régimen, la autoridad absoluta de los monarcas se fundamentaba sobre la legitimidad de la religión cristiana. Esto confería una importancia crucial y una curiosa interferencia en el ámbito de lo ritual y de la sacralidad político-religiosa. Según Louis Marin, la figura del príncipe gobernante es un escenario en que se cruzan varias miradas que la modernidad a partir de Galileo, Bacon y Descartes ha hecho posibles, más precisamente a partir de la lógica del discurso sobre la autoridad monárquica, y sus representaciones, desarrollada por Blaise Pascal al interior del convento de Port-Royal des Champs. Estas miradas han permitido reconocer en las representaciones del poder los diversos modos retóricos (lingüísticos y visuales), imaginarios (antropológicos, psicológicos y sociológicos) en que la autoridad, al construirse una imagen, se legitima, y al mismo tiempo ha hecho posible cuestionar estas representaciones. En el discurso de Pascal el sentido de la figura del príncipe se ve interrogado por el entendimiento racional tanto como por la sensibilidad visual precisamente al reconocer que la legitimidad de su autoridad se ha fundamentado en el misterio eucarístico: ¿cómo reconocer en el cuerpo desfigurado del Crucificado en el Gólgota el sentido último de la figura del cuerpo político en majestad?. Esto hacía posible en Port-Royal construir discursos tanto favorables como desfavorables a la autoridad del monarca, y para Marin se añade el interés de que esta "figurabilidad del absoluto político" cuestiona la autonomía e independencia de la esfera de lo político y del Estado, y de la teoría política en general, respecto de lo religioso.

El retrato de poder le otorga a esta persona la dignidad política, en sus vertientes eclesiástica, civil y militar de Virrey-arzobispo, en plena identidad con la política de Carlos III, como lo demuestra la distinción que exhibe en su pecho. Esta "figura del cuerpo del poder" aquí representada tiene como objeto transmitir una imagen de la autoridad que se legitima a través de los símbolos complementarios de la violencia y de la benevolencia. Es preciso recordar aquí que una de las preocupaciones primordiales del momento en que Caballero y Góngora ocupa el cargo virrey era "acordar los medios de dulzura y suavidad con que había de cimentarse la grande obra de pacificación" (Relación de mando) de Nueva Granada, después que su labor como arzobispo encargado de las negociaciones con el movimento rebelde de los comuneros había desencadenado una de las más duras represiones con carácter político que antecedieron a las condenas de finales del periodo independentista.

PODER ECLESIÁSTICO

Tanto en Nueva España como en Perú había sido frecuente el nombramiento de obispos y arzobispos en cargos de virrey, de modo que se detentara en una sola persona la autoridad civil, militar y eclesiástica. Elegido según el patronato por el Rey ante el papa y puesto en comunicación el cabildo eclesiástico y el deán de la Iglesia Metropolitana de Santa Fé, Antonio Caballero y Góngora fue promovido al "Gobierno eclesiástico" del arzobispado de Santafé en 1777. Llegado desde Cartagena con su corte de doce jóvenes yucatecos, se organizaron varios recibimientos en Facatativá, Fontibón y San Diego. La ceremonia acostumbrada de posesión del cargo (mayo 23 de 1779) incluia el juramento "sobre un misal abierto" de guardar el Real Patronato. Entre sus misiones como arzobispo estaría administrar las rentas de diezmos procedentes de los distintos obispados de su jurisdicción, nombrar obispos, fomentar las misiones (Casanare, San Martín - Andaquíes, La Fragua, Macaya, Orteguaza Sucumbíos) y vigilar la disciplina eclesiástica (por ejemplo, la vestimenta y modestia de los sacerdotes)

PODER CIVIL Y MILITAR

En cuanto al momento de su elección como virrey interino, le preocupaba al entonces arzobispo "el estado de los negocios", la "conversión de los naturales" y la "pacificación" de los rebeldes comuneros y la confianza en la piedad del Rey. A la muerte súbita del virrey anterior, Juan de Torresar Días Pimienta, el poder se hallaba dividido entre los oidores de la Real Audiencia y la Capitanía general del regente visitador Juan Francisco Gutiérrez de Piñeres, quien convocó a un "Acuerdo extraordinario", en el "real Palacio" con presencia de la Real Audiencia, el fiscal, el escribano. Según Caballero y Góngora el virrey fallecido había desdeñado esta forma de distribución de la autoridad y continúa "Autorizado yo para representar al virrey y a la audiencia lo que conviniese a su servicio, exhorté al real acuerdo para que abriera el pliego de providencias que guardaba en su archivo, en donde probablemente constaba el sucesor del señor Pimienta; y en efecto, por fortuna o por desgracia, tan lejos de la expectación pública como de mi ministerio o profesión, me encontraron preelegido por el soberano desde octubre (sic) de 1777, cuando aun me hallaba de Obispo de Yucatán." (Relación de mando) Se elogió el nombramiento del arzobispo como "Virrey, Governador y Capitán General de las Provincias del Nuevo Reyno de Granada y Presidente de la Real Audiencia de la ciudad de Santa Fe", según la providencia firmada por el Rey Carlos III, "ínterin en que yo (el rey) ordenare otra cosa", el16 de noviembre de 1777: "esperando que tendréis siempre delante el servicio de Dios y mío y bien de aquellos Reynos, procurando su perpetuidad, población y ennoblecimiento: y que los Yndios y naturales de ellos, sean bien tratados e instruidos en los Misterios de nuestra Santa Fe Cathólica, mantenidos y amparados en Justicia". Asimismo debía proveer cargos de "Governación y Justicia", pagar "remuneraciones, gracias y mercedes", y dirigir el ejército en caso de guerra. Se decía que de tal nombramiento dependía la lealtad de los vasallos de Nueva Granada al Rey así como "el florecimeinto del Reyno", lo cual no se lograría, según se pensaba, dejando el gobierno en manos de la Real Audiencia.

CABALLERO Y GÓNGORA Y EL REFORMISMO BORBÓNICO

La distribución de las tierras y el concentrado poder de los terratenientes, no solo sobre las tierras sino también sobre las poblaciones, ha sido una constante antes y después de la "independencia" de Colombia. Enfrentados a este problema, los reyes borbones, quienes ocuparon el trono de España desde 1700 emprendieron un proceso lento de reformas inspiradas en la ilustración con el fin de afianzar su poder absoluto sobre todos los territorios y poblaciones comprendidas dentro de la Corona. Este proceso se hizo visible en Nueva Granada con el afianzamiento del sistema virreinal durante la segunda mitad del siglo XVIII y especialmente tras la proclamación de Carlos III. La incorporación del discurso ilustrado durante este periodo sobre los distintos aspectos de la vida, y antes que nada sobre la educación de los dirigentes, es uno de los momentos cruciales de la cultura moderna, aun cuando sus trabajos estarían encaminados al afianzamiento del absolutismo.

REAL EXPEDICIÓN BOTÁNICA

Las expediciones botánicas en Nueva España, Perú y Nueva Granada representan un inicio de la búsqueda de una economía ilustrada que en aquel momento dejaba de concebir la tierra como el único elemento de riqueza y que podría beneficiar a al metrópoli. Correspondió al gobierno del virrey arzobispo iniciar la gestión de todo lo necesario para la realización de los viajes, la compra de libros e instrumentos y los gastos del jefe de la expedición, José Celestino Mutis, así como los relacionados con la conformación del cuerpo de pintores y artistas que dieron como resultado 6717 láminas, 6040 pertenecientes a la flora, 122 a la quinología y 555 de estudios geográfico-botánicos y diversos bosquejos realizados en Mariquita y Santa Fe a lo largo de treinta años. Este material gráfico se mantuvo en poder de España una vez culminó el proceso militar de la independencia de Colombia.

EDUCACIÓN ILUSTRADA EN EL NUEVO REINO DE GRANADA

José celestino Mutis había implantado la cátedra de matemáticas en el Colegio Mayor del Rosario en 1762, cuya enseñanza se impartió hasta que la Junta Superior de Estudios decretó suprimirla de acuerdo con la real cédula del 18 de julio de 1778. El rosarista Fernando Vergara y Caycedo con el apoyo del mismo Mutis solicitaron a Caballero y Góngora el restablecimiento de esta cátedra. El virrey arzobispo procedió al restablecimeinto en 1786, encargando a Vergara la enseñanza y a Mutis el siguiente año la elaboración de un plan provisional. El propio virrey declara a Mutis: "El particular amor con que he mirado siempre las ciencias útiles, y los vivos deseos que me han abrazado por su propagación en este Reino, esperaban solo el feliz instante que pudiese amanecer en esta América el dichoso y deseado día de ver planificados, apoyados y sostenidos dignamente los utilísimos conocimientos de las matemáticas, física, astronomía, mecánica, etc. Y aunque no se puede decir generalmente que estas ciencias no se hayan cultiuvado con felices sucesos en este Reino (siendo vuesamerced su primer introductor), puedo no obstante lisonjearme de ser su restaurador, y quien las ha revocado como de un destierro largo y vergonzoso a que las había obligado la ignorancia, y el indiscreto celo de la antigüedad." (Carta, Turbaco, 1º de octubre de 1786)
El año de 1787 el virrey arzobispo redactó, en compañía de Mutis, un plan de estudios generales y universidad pública (Archivo general de Indias de Sevilla) que posee un claro antecedente en el de Francisco Antonio Moreno y Escandón que aislara el estudio de la teología y del derecho, que a la postre tendría que enfrentar serios inconvenientes económicos: "Todo el objeto del plan se dirige a sustituir las útiles ciencias exactas en lugar de las meramente especulativas, en que hasta ahora lastimosamente se ha perdido el tiempo, poruqe un reino lleno de preciosísimas producciones qué utilizar, de montes qué allanar, de caminos qué abrir, de pantanos y minas qué desecar, de aguas qué dirigir, de metales qué depurar, ciertamente necesita más de sujetos que sepan conocer y observar la naturaleza y manejar el cálculo, el compás y la regla, que de quienes entiendan y crean el ente de la razón, la primera materia y la forma sustancial." (Relación de mando). Por la misma época se aprobó la fundación del Colegio de la Enseñanza para niñas internas y externas, primera institución femenina de enseñanza.

BIBLIOTECA DONADA POR EL VIRREY-ARZOBISPO

Según Renán Silva, la biblioteca donada por el virrey-arzobispo en 1789 al arzobispado de Santafé, muestra la tendencia dominante en la época acerca de los cambios y permanencias en el tipo de conocimientos y lecturas que se propiciaban en el virreinato. Sin tratarse de una biblioteca muy especializada y al tiempo que exceptúa las publicaciones prohibidas, resulta un ejemplo aunque bastante numeroso de una biblioteca típica de la época. Según la correspondencia de Mutis estos libros habrían circulado en préstamo. El análisis a esta biblioteca muestra un aumento considerable en la presencia y revalorización de lenguas distintas al latín como nuevas "lenguas de cultura" (francés, castellano, italiano) incluida la propia lengua nacional. Se encuentra literatura clásica griega y latina en su lengua original, pero también literatura del Siglo de Oro (vg. la Araucana) pero también gramáticas y diccionarios de francés, italiano y árabe. La gran cantidad de libros de teología muestra una tendencia de cambio al dar evidencia de una tendencia religiosa que Silva denomina "religión de los ilustrados". Se trataría de una tendencia "crítica de las formas de religiosidad popular, al tiempo que el intento de una práctica religiosa menos externa y más formal, más espiritual, y si se quiere, altamente intelectualizada". En el campo del derecho y la política se evidencia la tendencia m´´as tradicional al lado de libros como L'idée d'un citoyen, L'oeuvre naturel des societés politiques (sin autor) y De l'esprit des Lois de Montesquieu. Igual mente en el campo filosófico, al lado de los tradicionales Santo Tomás y Aristóteles, se encuentran obras de San Agustín (no muy frecuente en Nueva Granada), Orígenes, Pascal (de quien se dice aportó argumentos importantes en contra de los jesuitas), los Ensayos de Locke y el Oracle des nouveaux philosophes. En cuanto a la historia, allado de las obras tradicionales de "Historia Sagrada" se encuentran libros de viajes, historias de la Antigüedad e historia "civil" (se destacan los 36 volúmenes de la Histoire Universelle par une societé de gens des lettres). Un buen porcentaje del total de los libros donados, y una gran variedad de títulos teóricos y prácticos se refieren a las ciencias naturales, la economía, el comercio y la agricultura: Principios de Newton, Histoire Naturelle de Buffon, así como tratados de relojería, la trigonometría aplicada a la navegación, libros de instrucciones para la construcción de un telescopio, etc. Entre los más claves para la comprensión de la tendencia teorico-práctica más dominante: Industria popular de Campomanes, más de veinte cuadernos de la Sociedad Vascongada de Amigos del País, el Traité de la ganance, el Traité des grains, una amplia colección como Maison rustique, Le gentil homme cultivateur, Agriculture experimentale, Manuel du jardinier, Dictionnaire d'agriculture. También se encuentra la huella del interés del arzobispo-virrey por el sector de la educación (escribió un plan de estudios e intentó reformas aunque no existosas) en libros como L'ami de jeunes, L'ami de femmes, L'ami de filles, etc y tratados estrictamente pedagógicos

BREVE BIOGRAFÍA DE CABALLERO Y GÓNGORA

Nació en Priego de Córdoba el 24 de mayo de 1723 como miembro de una familia hidalga. A los quince años entró a estudiar teología en el Colegio Mayor de San Bartolomé y Santiago (primero de los jesuitas y Colegio Real desde 1774) de la ciudad de Granada y siguió en la misma ciudad la carrera eclesiástica en el Colegio de Santa Catalina Mártir, que pasó a ser Colegio Imperial en 1740, separándose del ámbito eclesiástico (o adquiriendo este ámbito un carácter reformista?). Obtuvo la orden sacerdotal en 1750 y fue nombrado capellán de la Capilla Real de la Catedral de Granada. de 1753 a 1775 fue canónigo lectoral de Córdoba, dedicado a la censura eclesiástica y a la Oratoria. En 1775 fue candidato al obispado de Chiapas y elegido Obispo de Mérida, consagrado en La Habana en 1776, dedicado a la actividad pastoral, a defender la política económica eclesiástica y a la reorganización del colegio de los jesuitas expulsados. en 1777 nombrado arzobispo de Santafe de Bogotá, llegó a la ciudad el 5 de marzo de 1779, tras permanecer varios meses en Cartagena, cuya labor aspiraba a centralizar el control arzobispal para la jurisdicción de Santafé de Bogotá de territorios como Mérida (Venezuela), Cuenca (Ecuador), Antioquia y Panamá. Logró la fundación de obispados tan solo en los dos primeros y creó el cargo de Obispo auxiliar de Bogotá en 1783. Le preocupaban asuntos como la pastoral, renta de diezmos, restablecimento de la disciplina eclesiástica, ésta última labor difícil. El movimiento comunero (1780) neogranadino que se levantó contra el visitador en ausencia del virrey de turno que se encontraba en Cartagena afianzó la participación del entonces arzobispo en la reacción oficial, junto con los oidores de la audiencia y del virreinato. Tras la represión del movimiento y una vez nombrado virrey interino (1782) se dedicó a la "pacificación" del territorio promulgando el indulto del Rey a los rebeldes subsistentes, mejorando el ejército, enviando franciscanos a predicar la paz y el respeto al rey y previniendo al rey contra la inconvenencia de las reformas fiscales y eximiendo al virreinato de la creación de intendencias. fundación de la Expedición botánica (abril 1 de 1783) y propuesta del nuevo plan de estudios de 1787. como virrey oficial (1783) se dedicó a la creación de misiones y pueblos de indios en el Atlántico, Casanare, San Martín, Caquetá y Putumayo, y emprendió la colonización del Darién que no obtuvo los resultados esperados. murió practicando la actividad pastoral como obispo de Córdoba, España, el 24 de marzo 1796.

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Cristo Crucificado. Goya, 1780

BIBLIOGRAFÍA Y ENLACES

Breve biografía http://www.biografiasyvidas.com/biografia/c/caballero_y_gongora.htm
Colegio Mayor de los Santos Apóstoles San Bartolomé y Santiago http://www.artehistoria.jcyl.es/ciudades/monumentos/1565.htm
Colegio Imperial de Santa Catalina Mártir http://censoarchivos.mcu.es/CensoGuia/fondoDetail.htm?id=96411
Libro ORDEN NATURAL Y ORDEN SOCIAL. Ciencia y política en el Semanario del Nuevo Reyno de Granada. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, 2007. - Mauricio Nieto Olarte
Libro (buena documentación) ANTONIO CABALLERO Y GÓNGORA Virrey y arzobispo de santafé 1723-1796. Bogotá, 1951 - José Manuel Pérez Ayala
Libro (contra-memoria del personaje) EL VENENO DEL ARZOBISPO. Colección Historia del delito en Colombia. ediciones la cara oculta, Bogotá, 1983. - Marco Antonio Fonseca Truque
Artículo de libro EL CUERPO DE PODER Y LA ENCARNACIÓN EN PORT ROYAL Y PASCAL o de la "figurabilidad" del absoluto político. Louis Marin. en Fragmentos para una historia del cuerpo (parte tecera). Taurus, Madrid, 1992
Libro Los ilustrados de Nueva Granada 1760-1808. Genealogía de una comunidad de interpretación. Renan Silva. Universidad Eafit, Medellín, 2002.
Reformas borbónicas http://74.125.47.132/search?q=cache:wE675S7EY5kJ:www.fuac.edu.co/modules.php%3Fname%3DDownloads%26d_op%3Dgetit%26lid%3D184+reformas+borb%C3%B3nicas&cd=7&hl=es&ct=clnk&gl=co