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Retrato del Virrey Jorge de Villalonga (1667-1740). Óleo. Museo de Arte Colonial. En la cartela está inscrito: El Exmo Señor Don George de Villalonga. Conde de la Cueva, Caballero del hábito de Sn. Ju.n Thente Genl de los Reales Exercitos de su Mags De su Consso, en el Supremo de Guerra, Procurador Rel del Rno de Mallorca, Cavo superior de las armas de la Tierra del Perú, Gen.l del Puerto y Presidio del Callao en los mismos reinos que ejerció más de 11 años de donde pasó a los empleos de Virrey, Pres.the, Governador y Capp.n Gen.l, de este nuebo Rno de Granada. Electo el primero en estos empleos por merced de Su Md en 13 de Junio, año de 1717. Recibió los Despachos en la Ciud. de los Reyes Capital del Perú, obteniendo los empleos referidos el día 15 de Diz de 1718 y llegó a esta Ciud. de Sta. Fee el. día 25 de Nove del año de 1719, y fue recibido el día 27 del mismo mes y su entrada pública a 17 de Diz.e siguithe



Por Oscar Romero

Una representación que tiene la capacidad de transformarse en realidad, en cobrar vida, en hacer presencia, la figura del Rey. El virrey como figura del Rey. Una imagen hecha por el mismo Dios, una imagen que no puede ser representación sino solo realidad, pues es la imagen del mismo Dios. Una interpretación ascética: Esa imagen no puede ser otra que la de Cristo muriendo en la Cruz, el cuerpo que alegoriza la propia destrucción de la imagen corpórea.

Louis Marin - Port Royal des Champs

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Durante la guerra de sucesión entre austrias y borbones por la corona de España, Mallorca, bajo la jurisdicción del reino de Aragón, vivió una disputa con Felipe V de Borbón. Éste intervino en la política territorial de Aragón a través de funcionarios como Jorge de Villalonga, (natural del Reino de Valencia o de Castilla?) militar del ejército imperial. Desconociendo los fueros de Aragón que otorgaba de forma hereditaria el título de procurador real de Mallorca, Felipe V nombró en este cargo a Jorge de Villalonga, quien más tarde heredaría el condado mallorquino de la Cueva. Se trataba de las propiedades concedidas en 1693 por Felipe V a su hermano mayor en compensación por los servicios de "pacificación" de este territorio. Irónicamente, tras su paso por América y una vez de regreso en España, Felipe V fallaría a favor del marqués de Vivot en el pleito que Villalonga entablara contra aquel por unas posesiones en Mallorca que ahora serían administradas por otro Señor.

El proyecto borbón de convertir los "Reynos" americanos en colonias para el beneficio económico de la metrópoli, y gobernado según un criterio centralista que eliminaba los fueros y privilegios territoriales de las "provincias" (Nieto) fracasó en su primer intento de instauración en Nueva Granada. Los virreyes encargados de asegurar la preeminencia de la autoridad del Estado español sobre los intereses locales tuvieron que vérselas con una organización social clientelista basada en vínculos y valores tradicionales, propios de un Reino conducido por una comunidad de "criollos" en formación y autoridades reales peninsulares no siempre atentas a hacer cumplir la ley en todo momento y al pie de la letra.

Funcionario militar del rey en el virreinato del Perú como general de armas del puerto y la cárcel del Callao y como teniente general de los reales ejércitos, e investido con el título de Virrey de la Nueva Granada, interesado en mejorar las fortificaciones de Cartagena, Portobelo y Maracaibo en una época de fortalecimiento de la navegación, el comercio y la piratería inglesa. Autorizado según el Patronato Real a incidir sobre la organización social eclesiástica, tuvo que afrontar polémicas con los clérigos ante la exigencia del pago de tributos, pero también, irónicamente, por su tendencia al gasto excesivo en la ostentación.

El retrato del Virrey Villalonga puede ser entendido como un discurso visual a través del cual se habla y practican lenguajes que ofrecen claves simbólicas de la época, el vestido militar francés, la cartela y el escudo de armas español, los signos escondidos o camuflados en la indumentaria, como signos de la propia investidura que se exhiben y ejercen una autoridad real a través de los símbolos en espacios de legitimidad. Su despacho, en un rincón de la corte, sobre una pared del lugar donde se practica la justicia, o donde se acuña la moneda, entre muchos otros. El escudo de armas en la pared y en los objetos de la casa y la cruz en el cuerpo, la cortina que enmarca ese cuerpo. Sobre la mesa, comienza a ser escrita una carta dirigida al Rey. Una campana colgada de lo alto y otra al lado de la carta, alegorizan a través del sentido del oido la efectividad de las leyes reales y de los funcionarios. A pesar de no seguir la ley al pie de la letra en la práctica, la imagen de la ley parece suficiente para instaurar un poder que no por ser màs simbólico es menos real.


Louis Marin y los jansenistas: el sujeto de una teología política

En una síntesis entre el pensamiento filosófico de Louis Marin y la teología política jansenista estudiada por aquel, el sujeto que se enfrenta ante el retrato de un rey, adquiere una posición definida. Es la de aquel sujeto que está en presencia del cuerpo real vinculado indisolublemente con el cuerpo divino. Pero se trata de un sujeto que reconoce que este vínculo condiciona la representación y su capacidad de figurar lo político. Es un sujeto que busca el sentido estricto de la representación del rey en la religión. La representación debe unir los cuerpos del rey y de Cristo y con-figurar así un pensamiento que es al mismo tiempo una forma y un método de conocimiento, una ética y ascesis espiritual, una política y una teología. Un pensamiento interesado en reflexionar, según una retórica de la imagen, sobre la figura, su naturaleza y sus facultades. Observar la "realidad" convertirse en imagen y la representación, manifestarse como presencia. En una palabra, reivindicar un lugar para la magia y el milagro como parte de la historia y la política moderna.

¿Para qué representar la figura del rey? para desencadenar procesos del lenguaje y con ellos, ejercer una política. Pues la imagen del rey, su fuerza, violencia y poder de muerte plasmados en la representación han sido creados ante todo para autorizar y legitimar las prácticas pedagógicas y éticas que instituyen los valores y las esencias del cristianismo. El discurso de este sujeto habrá de utilizar los mecanismos conocidos de la imaginación y de la costumbre para reproducir los valores establecidos pero siempre preguntándose, al ver el retrato de una majestad temporal, cómo se encuentra allí plasmada la verdad de Dios o incluso dudando si realmente allí se encuentra: "Como cualquier otra cosa, el cuerpo de poder oculta un misterio; la tela de su retrato es un velo que oculta a Dios". A este sujeto lo inquieta pensar que el poder se agote en el proceso de la figura, que quede confinado al nivel de la representación, por eso solo la presencia de Dios, solo la creencia imaginaria puede hallarse una imagen que niega de manera escandalosa, el proceso de figuración, de construir una alegoría que niegue la posibilidad de una alternativa al poder absoluto que acabaría negándolo. es el significado de representar la agonía y la muerte de Jesucristo. Allí donde el signo del cuerpo es la cruz.

Otra manera de denominarla es a través del nombre Eucaristía, una alegoría formada por el cuerpo y la sangre de Dios encarnado. Solo esta alegoría puede permitir que este sujeto conciba y acepte la representación del Rey, solo de esta manera se autoriza y legitima la elaboración de tales representaciones, pues si una figura como la del Rey en majestad es aceptable lo es en la medida que muestra su poder de ejercer la soberanía, el orden, los órdenes, natural, humano y universal de Dios, porque el rey es "el espíritu de la ley en la tierra", la ley de lo que está escrito y el espíritu de la ley no puede ser para el cristiano otro que ese Cristo. El Rey "es el Cristo y el ungido de Dios".

PARA TENER EN CUENTA: se conserva una visita realizada a la ciudad de Tocaima (Visita del Excelentísimo Señor Conde de la Cueba Don Jorge de Villalonga. Biblioteca Luis Angel Arango)
Biografía del personaje http://es.wikipedia.org/wiki/Jorge_de_Villalonga



BIBLIOGRAFÍA**

Marin, Louis, EL CUERPO DE PODER Y LA ENCARNACIÓN EN PORT ROYAL Y PASCAL o de la "figurabilidad" del absoluto político. en Fragmentos para una historia del cuerpo (parte tecera). Taurus, Madrid, 1992

Nieto Olarte, Mauricio. ORDEN NATURAL Y ORDEN SOCIAL. Ciencia y política en el Semanario del Nuevo Reyno de Granada. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Madrid, 2007

Perelló i Ferrando, Andreu. Jordi de Vilallonga i Fortuny, en Fills il-lustres de Palma. Promomallorca edicions, Mallorca, 2008

Ibáñez, José María. Crónicas de Bogotá http://www.lablaa.org/blaavirtual/historia/crbogota/18.htm

Leira Sánchez, Amelia. Moda en España durante el siglo XVIII http://74.125.95.132/search?q=cache:Kb_zoMZUNSMJ:museodeltraje.mcu.es/popups/publicaciones-electronicas/2007-indumenta0/Indumenta00-09-ALS.pdf+moda+militar+en+la+francia+del+siglo+18&cd=9&hl=es&ct=clnk&gl=co

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Retrato de Felipe V. Museu de l'Almodi, Játiva, España. La población fue bombardeada por el ejército de felipe V durante las guerras de sucesión para eliminar al enemigo que se había refugiado en ella.