Cuerpo máquina

MARIA CLAUDIA MOLANO

El estudio que hace la ciencia médica sobre el cuerpo traspasa su espacio físico y conceptual con teorías, experimentos y pruebas que lo exploran a profundidad. Las visiones mecanicista, vitalista y biologista, se confrontan y combinan durante el siglo XVIII para analizarlo; ninguna de las conjeturas que las componen pretenden ser vistas aquí como inútiles o vanas, pues contribuyeron a explicar la conformación del concepto de cuerpo vivo, y definieron en muchos ámbitos su sentido en la sociedad por medio de: espíritus, mecanismos, humores, componentes, miasmas, fuerzas, fibras, órganos etc. La ciencia y la religión intervienen el espacio corporal al combinarse en la creación en una higiene que busca enseñarle al hombre cómo vivir saludable que es lo mismo que decente, el dogma médico fue primero religioso y luego científico. La historia del cuerpo, en el siglo XVIII observado por la medicina, devela la búsqueda del hombre por desentrañar sus secretos tangibles y sustanciales; disociación que se resuelve y vuelve a empezar en la concepción de un artificio que busca imitar la vida: el cuerpo máquina, ficción que une al “mecanicismo newtoniano y el biologicismo de corte organicista” * organicismo y mecanicismo en la ilustración C. Regaña Ganzález Profesora de Filosofía 1. F. S. Los Realejo en seminario «orotava» de historia de la ciencia - año V p 373

La visión de la ciencia médica

La idea que del cuerpo desarrolla el Renacimiento como edificio, es madurada hacia la primera mitad del siglo XVI con una visión que hace énfasis en la forma, la estabilidad y el peso en la cuál se observa al esqueleto como la estructura de aquel edificio. La modificación introducida para este momento consiste en entender dicha estructura no como estática sino como provista de movimiento.*La historia del cuerpo Vol 1 p. 315, 316

Más adelante, la literatura anatómica del siglo XVII expone paso a paso las formas de analizar físicamente el cuerpo. André du Laurens, autor de la Histoire anatomique de 1600 esboza que la anatomía puede enseñarse a partir de dos principios: la resolución “…que resuelve todo en sus partes, como cuando diseccionamos (…) hasta que hayamos llegado a las partes más simples” y la composición “…la cual de los similares constituye los disimilares, y de ellos recompone un todo”. . . * La historia del cuerpo Vol 1 p. 314. El principio de fragmentación corresponde desde luego al “método” de resolución, supone que el estudio de la totalidad a partir de las partes es la mejor manera de llegar más allá: entender el funcionamiento global del cuerpo. En este proceso, los ojos y las manos ya no son suficientes para escrutar capa por capa su interioridad, hace falta el microscópico para llegar a sus elementos más pequeños. Las partes del cuerpo estudiadas a profundidad por la anatomía van a convertirse luego, simbólicamente, en las piezas de la máquina humana.*La historia del cuerpo p. 317. Pero para llegar a la máquina, había que descubrir la parte última, el fragmento más pequeño, un elemento que para el siglo XVI se llamó fibra.

La investigación medica alrededor del cuerpo humano, se desarrolla a través de la historia en múltiples teorías que buscan explicar su funcionamiento y en últimas, conocer las estructuras de la materia viva. El humoralismo, la teoría fibrilar, la teoría globular y muchas otras, buscan con los conocimientos de su tiempo y el aporte de postulados precedentes, llegar a este objetivo. Si bien la anatomía que se impone en el ejercicio de la medicina explica el cuerpo a partir del principio de fragmentación; hay una permanencia en esta de la antigua relación establecida entre cuerpo y universo, microcosmos y macrocosmos * La historia del cuerpo p. 320. Esta vieja perspectiva vincula a la naturaleza y al cuerpo en la teoría humoral que tiene sus cimientos en Hipócrates (siglo V a. C.) y Galeno (siglo II d. C), cuyo entendimiento de la medicina tiene una importante influencia mágico-religiosa. Según el humoralismo, la materia viva esta formada por componentes líquidos denominados humores o fluidos,”… los hombres eran flemáticos o animosos, coléricos o melancólicos, lo cual dependía de la mezcla de los cuatro humores (líquidos) en el cuerpo: frío, caliente, seco y húmedo. Un grave exceso o deficiencia de cualquiera de los humores del cuerpo se traduciría en un comportamiento anormal, mala salud o inclusive la muerte. El deber del médico consistía en establecer y conservar el equilibrio adecuado de los humores del cuerpo”. *http://www.revistamedica.8m.com/histomed30.htm. La confluencia que se va a dar, en un posterior análisis del cuerpo, entre las partes sólidas: las fibras y los fluidos o humores: de los cuáles dependen los fenómenos vitales; da como resultado la concepción de una máquina viva, noción que, se puede decir, reúne principios físicos y químicos.

Por otro lado, el concepto de fibra comienza su desarrollo aproximadamente entre 1650 y 1660, …” en los escritos de Francis Glisson, de Malpighi, de Lorenzo Bellinio del danés Niels Stenser (Sténon). Gracias a sus trabajos Giorgio Baglivi, discípulo de Malpighi, concebirá a principios del siglo XVIII ”la primera teoría fibrilar verdaderamente sistemática y consecuente, que comprendía a la vez la anatomía, la fisiología y la patología”” * La historia del cuerpo p. 319 cita a Milko D. Grmek, La premieere Revolutio biologique. Reflexions sur la physiologie et la médecine du XVIIe siécle, París, Payot, 1990, p. 181. La fibra, encaja con el ideario mecanicista ya que este necesita un estructura sólida, firme y consistente* Santiago Ramón y Cajal Escrito por José María López Piñero 2006 versión on line p. 30 que facilite el movimiento. Su relevancia se explica en el hecho de que para el siglo XVIII esta represente “la unidad elemental de las estructuras vivas” *Santiago Ramón y Cajal José María López Piñero. La historia en España anterior a Cajal, p. 25. Versión on line. Su descubrimiento proviene de la interpretación un poco libre de las observaciones de estructuras a través del microscópio realizadas un siglo atrás * Historia, teoría y método de la Medicina M. Sanchez, Miguel Ángel Sánchez González 1998 versión on line p. 175. Existen diferentes tipos de fibras: “tendinosas, ligamentosas, óseas, carnosas…” *La historia del cuerpo p. 319; estas estructuras tienen un estado ideal que supone salud correspondiente al mantenimiento de su tono o tensión, si las fibras se relajan se puede desencadenar la pérdida del equilibrio en las funciones del cuerpo en general. Igualmente la búsqueda del estado ideal de dichas estructuras reclama recursos como el frío que favorece su endurecimiento.

Este estado saludable de la fibra tiene su correspondencia cultural en la medida en que se busca, para la segunda mitad del siglo XVIII el “endurecimiento moral” * La historia del cuerpo p. 350. El paradigma se desplaza a las prácticas referentes al vestido, la alimentación, en fin llega a abordar paisajes mucho más amplios que los referentes a la biología; posición que se explica en que “la educación del cuerpo estaba en función de la educación del alma… Esta visión, se sustenta en la teoría mecanicista del cuerpo, sobre la cual reposa la medicina de la época y que buscaba explicaciones acerca de la imperfección humana. Esta imperfección estaría, no en el alma reguladora de todas las conductas, pero sí en cambio en otro lugar: el cuerpo” *Rousseau y la educación del cuerpo Traducido por Silvana Vilodre Goellner en http://www.efdeportes.com/efd8/silvge81.htm

Es importante aquí volver en el tiempo para destacar un momento que transforma la ciencia médica: El aporte más significativo de Vesalius quien fundamenta la anatomía descriptiva que “fue la primera disciplina que se independizó del galenismo…”* Los saberes morfológicos y la ilustración anatómica desde el Renacimiento al Siglo XX Jose María López Piñero Faxdocs 07/2003 Documentos de trabajo Faximil Ediciones Digitales p. 15, consistió en su nueva valoración de la percepción y la exactitud en las descripciones de los órganos en el proceso de estudio del cuerpo, igualmente el abandono de los antiguos postulados. Sus investigaciones comportan el afán de verificar la verdad científica con comprobaciones palpables, actitud que permite de ahí en más, grandes avances en el método científico. Busca también, alejarse de las supersticiones que por mucho tiempo, sin embargo, continúan ejerciendo gran influencia en el imaginario colectivo referente a la salud y la enfermedad un ejemplo de esta permanente influencia es la antigua teoría humoral que llega a estar fuertemente presente aún para mediados del siglo XVIII.

La necesidad de conocer la causa de las enfermedades, una de las razones de ser de la medicina, en ocasiones deriva en soluciones que tienen que ver más con este tipo de tradiciones mágico religiosas generalizadas que con evidencias verificables. Sin importar que al mismo tiempo se realicen significativos descubrimientos en el laboratorio y que antecedentes de lo que posteriormente se denominara la teoría celular ya tuvieran sus cimientos desde hace tiempo; las teorías que relacionan específicamente el contagio con la enfermedad llevan a la aparición de realidades sociales como el pensamiento miasmático que va a tener una relación muy cercana con una constante y obsesiva vigilancia sobre el cuerpo * CORBIN El perfume o el miasma. cuya concepción se nutre en parte a partir de un elemento inmaterial que llega a convertirse para esta sociedad del siglo de las Luces en un punto determinante en la relación salud - enfermedad: el aire.

“La química neumática lo concibe como un fluido elemental” *CORBIN, p. 19 . Es pensado también como una “mezcla de gases cuyas proporciones respectivas determinan sus cualidades” * CORBIN, p. 24. El aire establece el equilibrio entre lo interno y externo del cuerpo, innumerables estudios y clasificaciones lo tienen como protagonista y como un importante hallazgo Robert Boyle se establece que “la corrupción de la materia orgánica produce aire”, * CORBIN, p. 25. El aire se relaciona con la buena salud a partir de una muy importante de sus propiedades, la elasticidad que evita la desintegración del cuerpo, proceso cuya consecuencia última supone a su vez, para el Vitalismo, el abandono que del cuerpo hace el “ánima”, es decir la muerte. *Sistema Vitalista, Georg Ernst Stahl http://www.slideshare.net/fresquet/historia-de-la-medicina-tema-3-189176 Historia de la Medicina tema 4 diapositiva Nº 36 .

El aire llega a ser entonces un elemento que tiene relación igualmente estrecha con la enfermedad y la salud, hacia 17778, Thouvenel promueve la aeroteráipay “la cura del ire” es prescrita po médicos del siglo de las luces con miras a que sus colegas del siguiente siglo “afinen la práctica y la modelen sabiamnete , según las edades, los sexos y los temperamentos”. * El perfume o el miasma p. 93 cita Etienne Tourtelle, op. Cit., p.271 Su importancia dentro de la medicina, radica en parte, en su propiedad de omnipresencia, “Por sus cualidades físicas, que varían según las regiones y las estaciones, el aire regulariza la expansión de los fluidos y la tensión de la fibras” *CORBIN. P 19. Por otro lado, el agente contaminante sobre el cual se habla a continuación, al que se atribuyen las graves enfermedades epidémicas viaja a través de el. El miasma, mancha o polución * Cuando la higiene se volvió pública. Emilio Quevedo V Universidad Nacional de Colombia, vol. 52, n1; es aquella emanación pútrida que genera descomposición y fermentación y es proveniente de cualquier materia orgánica o vegetal. Quizá se inserta en el pensamiento y la vida de la sociedad como consecuencia del estado lamentable que, para la época tenían las ciudades: calles malolientes llenas de basura y sin alcantarillado; así mismo las epidemias y pestes se convirtieron en el pasado inmediato en un enemigo muy poderoso imposible de vencer. Para ilustrar un poco esta situación generalizada, cito un fragmento de L.-S Mercier sobre las calles de parís:

“Si me pregunta cómo se puede estar en esa sucia guarida de todos los vicios y de todos los males, hacinados unos sobre otros, en medio de un aire envenenado con miles de vapores pútridos, entre carnicerías, cementerios, hospitales, atarjear, riachuelos de orina y montones de excrementos; entre los almacenes de tintoreros, curtidores y adobadores; en medio de la humareda continua de esa increíble cantidad de madera y vapor de todo su carbón; en medio de las exhalaciones arsénicas, sulfurosas y bituminosas que sin parar se expelen de los talleres donde se trabajan el cobre y otros metales; si se me pregunta cómo se vive en ese abismo, cuyo aire pesado y fétido es tan espeso que se puede percibir, y cuya atmósfera se siente desde más de tres leguas a la redonda; con aire que ya no puede circular y que no hace más que revolverse en ese dédalo de casas; cómo, en fin el hombre se pudre voluntariamente en esas cárceles, mientras en cambio, si soltara algunos de esos animales amaestrados a su gusto, los vería, guiados por su mero instinto, huir con precipitación y buscar en los campos el aire, el verdor; un suelo libre, embalsamado con perfume de las flores, contestaría que el hábito familiariza a los parisienses con las neblinas húmedas, los vapores maléficos y el lodo infecto”* L.-S Mercier citado en Corbin , p. 66

En medio de la mortandad se establece de una manera muy entendible la relación directa entre los sitios sucios, enfermedades, malos olores y la insalubridad; lo que llama Corbin “el sensualismo aplicado a la gestión científica” * CORBIN El perfume o el miasma, se encuentra latente en un momento como este en el cual el olfato cobra tanta relevancia. La teoría miasmática se engendró en la edad Media, de fondo, no comprende el origen real de la enfermedad y ataca sólo sus síntomas atribuyéndole toda responsabilidad a un factor intangible como el miasma * Martha Eugenia Rodríguez. Contaminación e insalubridad en la ciudad de México en el siglo XVIII, México, Facultad de Medicina/UNAM [Serie Monografías de Historia y Filosofía de la Medicina, nº 3], 2000, 209 pp. ISBN: 968-36-7271-X. El aire viciado p. 30 ¡ versión on line. Los esfuerzos de los médicos conservan sin embargo la “confusión entre miasma y fetidez, nauseabundo y malsano, mefítico y asfixiante” *CORBIN p. 72. Esta situación se erradicaría sólo hacia mediados del siglo XIX cuando son masivamente aceptados en el ámbito científico los descubrimientos de Pasteur que inauguran la Bacteriología.

Del pensamiento miasmático, por ejemplo, proviene el nombre de la malaria “mal aire” atribuida a los miasmas de los pantanos * Historia de los conceptos de causa y enfermedad: paralelismo entre la Medicina y la Fitopatología charles volcy, Iatreia vol 20 no. 4 diciembre 2007 edición on line p. 414. Los miasmas transportan la putrefacción por el aire y el agua; incluso se pueden incrustar en las paredes de edificaciones, situación que en caso extremo obliga a abandonarlas. Se convierten en el enemigo invisible que hay que vencer y todo los esfuerzos de los sabios se vuelcan a destruirlo pues posee la maléfica propiedad de desequilibrar los humores del cuerpo, “echar a perder la masa de los humores” *CORBIN, El perfume o el miasma, p. 76. “…El miasma penetra en sustancia en la economía; se pone en contacto con la fibra viviente; se incorpora con las últimas moléculas de los tejidos, y acaba entonces por provocar una enfermedad general…” * Tratado completo de patología interna Escrito por Édouard Monneret, Louis Fleury original de 1850 edición on line p. 503

En concordancia con lo anterior l pensamiento aerista explica en, lo que es sano y lo que no a partir del olor agradable o fresco y desagradable o fétido respectivamente; y reclama el movimiento y la circulación constantes como derroteros para detener los nocivos efectos de los vapores contaminantes que se encierran en los lugares estancados. A pesar de que la teoría miasmática por un lado nunca ofreció la solución de las enfermedades, por otro permitió un renovado interés por el bienestar y la salud pública y privada; aspectos que se establecen como esfuerzos encaminados a la felicidad y prosperidad del Reino. Los higienistas emprendieron múltiples medidas que resultaron del análisis del aire para… luchar contra los miasmas pútridos utilizando como una de sus estrategias la valoración de las sustancias aromáticas; *Corbin. El perfume o el miasma p. 27 mecanismos que buscaban transformar a la ciudad-cloaca en el escenario de un naciente concepto de espacio público y urbe.

Las reformas borbónicas se focalizan en gran medida en el programa higienista pues este garantiza “ordenar y civilizar las costumbres así como rentabilizar sus territorios coloniales en América * El pensamiento Higienista de la Ilustración en la Nueva Granada 1760-1810 Adriana Alzate Echeverri 2000 p. 221. La preocupación relativa a la salud se incrementa debido al “desorden” –concepto importante- de las ciudades, caso especial las colonias, y en estas al crecimiento de estas y el aumento de la población. Las estrategias higienistas exigen procesos de purificación, desecación, fumigación, blanqueamiento con cal, aspersión de sustancias consideradas como antisépticas, desinfección, desodorización pues los “olores” como eran llamados los perfumes disimulan la fetidez por último: ventilación, buena moral y disciplina. *Historia del cuerpo. P3 55

“El higienismo fue una corriente de pensamiento desarrollada principalmente por médicos y tuvo su origen hacia fines del siglo XVIII. En efecto, desde la publicación en 1790 de la obra del médico vienés J.P. Frank, titulada La miseria del pueblo, madre de enfermedades, otros higienistas, como Turner Thackrah, Arnold, Chadwick, Villermé o Virchow, contribuyeron con sus estudios a refundar la higiene como ciencia profiláctica y disciplina médica..”* Higiene y salud pública en Chile (1870-1910) http://www.memoriachilena.cl/temas/documento_detalle.asp?id=MC0027466. El discurso higienista identifica la falta de salubridad, con muchos factores insólitos como la “Infección social” * El pensamiento Higienista de la Ilustración en la Nueva Granada 1760-1810 Adriana Alzate Echeverri 2000 p. 222. Esta última expresión se refiere a aquellas razas no blancas, y expresa la relevancia de la pureza de sangre que tiene un significado en el ámbito de la “calidad” de las personas, de manera que indios, vagabundos, pobres, mestizos y en últimas gente “oscura” atenta contra el ideal de orden que se pretende posicionar; igualmente este pensamiento “valoriza simbólicamente la blancura de la tez y la transparencia de la piel, señales manifiestas de la calidad de los intercambios en la variedad de aires, de que se nutre el ser viviente.* Arbuthnot.op cit.,p 275 citado por CORBIN, El perfume o el miasma p. 22. En los manuales de higiene privada, La blancura se extrapola a la indumentaria interior: la ropa de lino perfectamente blanca se relaciona con la limpieza que es el referente por excelencia de la higiene.

Como se había dicho, el escenario en el cual se proyectan las normas que buscan la salubridad es la ciudad. En el caso específico de Santafé de Bogotá, se dictan reglas en materia de higiene pública que ordenan: la limpieza, empedrado y mantenimiento de las calles, medidas relativas al ornato y disposición de la ciudad, un incipiente conteo de la población, que supone la búsqueda de una solución para el creciente número de vagabundos; fabricación de alcantarillas, y muchas más que comenzaron a escribirse hacia 1760 por el Virrey Solís y que continúan emitiéndose en los mandatos de sus sucesores. Un tema muy importante al respecto, es el relacionado con el manejo del agua, porque a pesar de ser vista con desconfianza por ser un potencial vehículo de miasmas, es claro que los esfuerzos que se hagan para evitar su corrupción son imperiosos.

Igualmente, el cementerio, creación de la modernidad, se comienza a percibir, no sin resistencia, como el espacio idóneo para ubicar los cuerpos muertos. La sociedad colonial sufre un sensible miedo hacia la muerte, la gente hace testamentos desde edades tempranas porque la muerte se encuentra presente en todas partes; esta afirmación se puede tomar literalmente, pues los cadáveres inhumados en las iglesias y en la ciudad se “desbordan” de sus sepulturas, situación que genera emanaciones que ni siquiera los sahumerios e inciensos más exquisitos logran disimular. Los cadáveres, se convierten en otro objetivo a intervenir por el ideario higienista. Esta realidad también afecta a las colonias y obliga a tomar decisiones: “El virrey Ezpeleta estuvo pronto a dar cumplimiento a la real Cédula de Abril de 1787, por ello ordenó construir un cementerio en las afueras de la ciudad capital del Virreinato” * El pensamiento Higienista de la Ilustración en la Nueva Granada 1760-1810 Adriana Alzate Echeverri 2000 p. 123

Continuando esta breve descripción de las medidas tomadas para alcanzar la higiene pública; es relevante mencionar que desde siglos atrás, este tema había estado bajo la responsabilidad de la iglesia a través de una moral que asocia la caridad con la asistencia médica. Es una tendencia que se extiende por mucho tiempo: “En los estatutos y ordenanzas fundacionales de los hospitales nacidos ya a finales del siglo XVIII quedaba claro que la función de estos establecimientos era tanto el cuidado del cuerpo como la salvación de las almas” * Curar el cuerpo y salvar el alma. La asistencia en el Hospital General y Pasión (1767-1850) En Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, H." Contemporánea, t. 8, 1995, págs. 33-45 Florentina Vidal Galache y Benicia Vidal Galache. Sin embargo y paralelamente a partir de mediados del siglo de las Luces, ya se había comenzado a gestar el concepto de hospital moderno, es decir un espacio cuyo objetivo primordial es la salud física de los pacientes; es así como los hospitales se convierten, en palabras de Michel de Foucault, en máquinas de curar * Foucault, Michel, Les machines a guerir: aux origines de l´hopital moderne, Bruxelles, Pierre Mardaga, 1979, p. 51.

La institución hospitalaria junto con la ciudad, son los principales escenarios en los que se llevan a cabo los cambios nacidos en el pensamiento higienista llevado a la colectividad* El pensamiento Higienista de la Ilustración en la Nueva Granada 1760-1810 Adriana Alzate Echeverri 2000 p. 144. En el ámbito hospitalario, el ideal de la intervención higienista busca dejar atrás los hacinamientos y las condiciones que, se creía, pudieran propiciar la propagación de las enfermedades, condiciones como por ejemplo: los espacios estrechos, la presencia de cortinas, el mal olor, el desorden en la evacuación de los desechos y la ausencia de ventilación, entre otros.

La higiene privada, se mantiene como la base de una higiene pública hasta finales del siglo XVIII. Tiene entre sus muy lejanos antecedentes a la teoría humoral que incluye muchos aspectos de la vida diaria como la alimentación, el ejercicio, el vestido interior y exterior y la limpieza * Cuando la higiene se volvió pública. Emilio Quevedo V Revista de la Facultad de Medicina Universidad Nacional de Colombia opiniones, debates y controversias, vol. 52, n1 2004 Igualmente, es influenciada por la teoría miasmática pues el riesgo de contagio de las temibles enfermedades epidémicas medievales continuó generando controles enfocados - en resumen- a la disminución del contacto de los cuerpos como estrategia de prevención.

La Urbanidad pueril de Erasmo publicada en 1530 es la obra que inaugura “una nueva cultura del bienestar” y a pesar de no ser la primera de este tema, se convierte en un modelo para este tipo de libros en los siguientes tres siglos, centrando su contenido en el cuerpo. *La historia del cuerpo p. 427 Esta literatura busca lograr en el cuerpo la compostura, es decir, el “dominio de la actitud corporal” *La historia del cuerpo p. 428 y en últimas propende por configurar un cuerpo civilizado, es decir aquel que interioriza la represiones de las expresiones físicas de su cuerpo* Norbert Elias En 1711 el religioso Jean-Baptiste de La salle escribe el manual: Les Regles de la Bienseance et de la Civilité chrétienne, inicialmente destinado a los estudiantes de las escuelas cristianas pero que llega a ámbitos más amplios pues toca muchos temas que revisten importancia en lo que hace referencia al decoro y las buenas costumbres proyectados a la sociedad.

Los manuales de salud son permeados por su estrecha relación con la moral cristiana, las autoridades eclesiásticas son una de sus fuentes y los sacerdotes son sus destinatarios quienes a su vez difunden la información a la comunidad, “En el siglo XVII y hasta mediados del XVIII, este tipo de libros eran escritos generalmente por sacerdotes o por damas de caridad” * Los manuales de salud en la Nueva Granada (1760-1810) ¿El remedio al pie de la letra? Fronteras de la Historia 10 (2005) © ICANH Adriana María Alzate Echeverri Universidad del Rosario, Bogotá p. 215. Estos compendios, sin embargo no son consultados únicamente por sacerdotes, en La Nueva Granada, por ejemplo, la élite Ilustrada no sólo los estudia en su idioma original, * “… los manuales de salud más leídos en la Nueva Granada a finales del siglo XVIII y principios del XIX, al igual que en España y en algunos países de Europa, fueron Avis au peuple sur sa santé; Domestic Medicine, y Tratado da conservaçao da saude dos povos”. * Los manuales de salud en la Nueva Granada (1760-1810) ¿El remedio al pie de la letra? Fronteras de la Historia 10 (2005) © ICANH Adriana María Alzate Echeverri Universidad del Rosario, Bogotá p. 243. sino que también administra estos conocimientos brindando algún tipo de asistencia ante las consultas de la gente debido a la escases de médicos, circunstancia que estimula la proliferación de la automedicación y la eventual utilización de plantas para curar las dolencias.

Es importante recordar que la medicina, atada a sus antecedentes, no se encarga sólo de la enfermedad, los remedios y las operaciones, sino que también comporta las reglas y la manera de vivir, de modo que los tratados médicos y la literatura de régimen son concebidos para proveer a las personas de élite, los conocimientos necesarios para saber administrar finalmente su vida diaria sin necesidad de consultar todo el tiempo al médico. Esta actitud, desde luego supone una constante vigilancia y seguimiento de la propia corporalidad.* Historia de la sexualidad vol. 3. La inquietud de sí, Michel Foucault México : Siglo Veintiuno Editores, 1983-1991. P. 95 y 96. En efecto la higiene, que para Rousseau es más valiosa que la medicina pues la considera como una virtud, muy superior a la ciencia, perfila para el siglo de las luces dos objetivos claros: “reglamentar las costumbres adquiridas por los excesos y asegurar las condiciones propicias para la subsistencia corporal.” *Rousseau y la educación del cuerpo Traducido por Silvana Vilodre Goellner en http://www.efdeportes.com/efd8/silvge81.htm

Igualmente, debido a la estrecha relación existente entre la medicina y el decoro, los manuales de urbanidad y buen comportamiento si bien tratan temas directamente relacionados con la salud del cuerpo; no comienzan siendo tratados de medicina: “como bien dice Georges Vigarello, no fueron los higienistas ni los médicos los que dictaron las normas y criterios de limpieza en la Europa medieval y renacentista. Fueron los peritos en conductas, autores de libros que trataban del decoro, y no los sabios los que marcaron la pauta” * Vigarello G. Lo limpio y lo sucio. La higiene del cuerpo desde la Edad Media. Madrid: Alianza Editorial; 1991.Citado en Cuando la higiene se volvió pública. Emilio Quevedo V Revista de la Facultad de Medicina Universidad Nacional de Colombia opiniones, debates y controversias, vol. 52, n1 2004 Dichos tratados buscan imponer rígidas estructuras al comportamiento del cuerpo social que, por otr lado, comienza a hacer mayor conciencia de su libertad interior y no acata más que en superficie, en el caso de hacerlo, dicha autoridad. Sin embargo, existen desde luego pequeñas excepciones a estos estricto documentos como la obra Reflexiones nuevas sobre las mujeres por una dama de la Corte de Francia publicado en 1727; escrito por Anne-Thérèse Marguenat de Courcelles, Marquesa de Lambert expresa su crítica hacia el tradicional papel de la mujer en la sociedad * Los tratados para la mujer Reseña en Cuadernos dieciochistas, nº. 7, 2006 en http://publicaciones.ua.es/publica/Detalles.aspx?fndCod=LI9788479089054&idet=1094
La higiene privada supone un ritual que debe resguardar al cuerpo de la mirada incluso de sí mismo, la posición que sobre este tuvo la reforma y la Contrarreforma causaron, para este ámbito la creación de un modelo de decoro en el que se confinan temas como la desnudez más y más al ámbito de lo secreto. Dentro de esta lógica de castidad se encuentra la simbología de la ropa blanca, denominada así hasta el siglo XIX cuando se le comienza a llamar ropa interior. Esta se lava con mayor frecuencia que la ropa exterior y recoge la cantidad adecuada de suciedad de la piel sin afectar esta protección, que se cree, resguarda de las enfermedades. * Intimidad y publicidad durante el barroco: el lenguaje del vestuario en chile y el virreinato peruano 1650-18001 Isabel Cruz de Amenábar en El traje: transformaciones de una segunda piel. Serie Arte y Sociedad en Chile 1650-1820. Ediciones Universidad Católica de Chile, Santiago, 1996 Igualmente la ropa blanca de lino reemplaza casi por completo al baño pues el blanco simboliza pulcritud y moralidad, cambiarse la ropa blanca es purificarse a través de estas vestiduras que representan el ámbito más íntimo de la persona: el pudor.

Durante los siglos XVI; XVII y aún XVIII se promulga una higiene seca en la cual el agua no hace parte del ritual de limpieza pues a alta temperatura abre los poros facilitando el ingreso de enfermedades, en cambio a temperatura baja beneficia la dureza de las fibras. Aunque para mediados del siglo XVIII en Europa los baños termales tuvieran un momento de furor, continua habiendo resistencia ante el baño que se lleva a cabo más bien por prescripción médica para casos de enfermedad. El temor al agua conduce a la práctica de lavar la cara y las manos sólo cada tres días, mientras el resto del cuerpo es aseado con esponjas aromatizadas, perfume para disimular el mal olor y peine y polvos para acicalar el cabello.

Un espacio íntimo para el sujeto

La higiene personal se multiplica en la higiene social, sólo que ratifica sus reglas en función de las relaciones de los individuos. Debido a que la intencionalidad de los tratados de buenas costumbres es propender por el bienestar de las personas y esta es tarea de la ciencia anatómica, en consecuencia, la urbanidad y la anatomía se desarrollan de manera contemporánea…”construyendo simultáneamente una conciencia “moderna” del cuerpo en su estructura física y en su sociabilidad”, las normas de urbanidad posibilitan la relación del cuerpo y el ser y finalmente, contribuyen a elaborar la relación cuerpo persona. * La historia del cuerpo p. 417

El lugar de la higiene privada es el lugar de la intimidad y seguramente el lugar del individuo, el análisis del sujeto al que puede llevar esta visión del cuerpo aislado en función de su salud evidencia que detrás del adiestramiento y vigilancia corporal y la instrucción anatómica, existe la hipótesis “de que el individuo humano no es un cuerpo (con el que podría identificarse) y que se queda en el plano de la animalidad sino que tiene un cuerpo (del que es físicamente dependiente y socialmente responsable) que corresponde a su dimensión civilizada * La historia del cuerpo p. 417 Esta relación pone a la higiene privada como uno de los escenarios para la configuración de sujeto en el siglo XVIII; individuo diferenciado y físico que es capaz de luchar contra la enfermedad y la muerte conociendo su naturaleza corpórea bien sea a través de la repulsión o del deleite y que se da la licencia de guardarse un espacio íntimo a través del filtro de la apariencia.

El mecanismo que sublima el cuerpo

La metáfora cuerpo máquina tiene una larga historia; Andreas Vesalius tranforma la ciencia médica cuando publica en 1543 una extensa obra llamada humani corporis fabrica, que describe por primera vez: los huesos y cartílagos, músculos y ligamentos, las venas, arterias y nervios, los aparatos digestivo y reproductor, el corazón y los pulmones, el sistema nerviosos central y los órganos de los sentidos * tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/Andr%C3%A9s_Vesalio Todos estos elementos tangibles de una fábrica que, años después será llamada máquina humana; un modelo que transforma el análisis médico sobre el cuerpo en un discurso filosófico pues se inscribe en la línea que se puede trazar entre lo vivo y lo inerte.

La máquina hidráulica, la máquina pneumática y finalmente la máquina estática con sus palancas,
evidencian más adelante, el mecanismo como símil del funcionamiento del cuerpo separado del pensamiento, relegado a significar una molestia para la razón de acuerdo al concepto de naturaleza que propone el mecanicismo cartesiano al establecer el dualismo entre espíritu y materia. Por otro lado, y continuando con la línea del tiempo, el mecanicismo newtoniano, parte del postulado según el cuál el mundo puede ser descrito objetivamente sin tener en cuenta al observador, descripción objetiva de la naturaleza que se convierte en el ideal de la ciencia. Esto quiere decir que el modelo newtoniano, busca reemplazar una verdad una pretendida verdad religiosa por otra pretendida verdad científica. * Tomado de http://www.pobladores.com/channels/entretenimiento/Agora_Universal/area/3

Este mecanicismo newtoniano y el biologicismo de corte organicista se combinan en la obra del médico y filósofo francés Julien Offray de La Mettrie (1709-1751), quien escribe en 1747 El hombre máquina en el que “desarrolla las tesis de la identidad entre funciones psíquicas y estados corporales” parte de la comparación de Descartes sobre cuerpo animal-máquina y lo extiende al ser humano pero niega el dualismo cuerpo-espíritu en la medida que considera que “en el hombre todos los estados de lo que se ha llamado el alma son completamente dependientes del cuerpo y correlativos a las funciones fisiológicas de éste («el alma no puede dormir -decía-, cuando la sangre circula demasiado deprisa»)”. Considera también que “la materia ya posee en sí misma el principio del movimiento del que pueden surgir tanto el pensamiento como todas las diversas formas de vida que, en última instancia, son fruto de las diversas maneras de organización de la materia. Todos los seres son, entonces, máquinas “que se dan cuerda a sí mismos”. La Mettrie considera además que entre el animal y el humano sólo hay diferencias de gradación y no de naturaleza. …” El hombre no está formado de un barro más precioso, pues la naturaleza no ha empleado más que una sola y misma pasta, de la que únicamente ha variado los fermentos. (...)” Así mismo, manifiesta la continuidad entre naturaleza, moral y arte, supuesto que explica que la naturaleza tiene en sí misma “las pautas del comportamiento moral”, es decir que esta posee “un instinto moral” * tomado de http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0257-01/blametri.html

Como se había dicho anteriormente, el adiestramiento corporal a partir del dogma de verdad creado por la ciencia médica, concibe para el siglo XVIII la relación cuerpo – persona. La Mettrie desde su postura mecanicista y materialista parte del cuerpo máquina, para, en ese mismo sentido, transformarlo en hombre máquina. Esto nos lleva a observar dicho símil como la posibilidad de reconciliar la sustancia y la materia a partir de la premisa de una moral natural –que impulsa al goce sensorial- en la que aquello que compone todo ser vivo corresponde a una “única sustancia con diversas modificaciones y un principio de movimiento que es inmanente a la materia…postulado conocido como monismo. La anterior reconciliación sólo es posible, de acuerdo a este autor, si se abandona la preocupación por lo que no podemos conocer: el origen de la primera sustancia de la materia.*tomado de http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd99/ed99-0257-01/blametri.html

El científico del siglo XVIII imaginó y estudió una naturaleza mecánica pero también orgánica a partir del artificio cuerpo máquina y creó así su propia ficción e imitación de la materia viva.

Por: María Claudia Molano